República Dominicana. El turismo de lujo y la hotelería de alta gama en América Latina vive un momento de expansión, pero República Dominicana se ha convertido en el caso más consistente y estratégico de la región. Más allá de cifras récord, el país está protagonizando un cambio de modelo: del turismo concentrado en un solo polo hacia una red diversificada de destinos premium, sostenibles y con identidad propia.
Según datos del Barómetro Mundial de ONU Turismo, el turismo internacional cerró 2025 con más de 1.520 millones de viajeros. En ese contexto, el Caribe -y particularmente República Dominicana- emerge como uno de los territorios mejor posicionados para capturar al viajero de alto valor, aquel que gasta más, se queda más tiempo y busca experiencias auténticas.
Con estos datos, Hyatt Inclusive Collection presentó su informe “Panorama del turismo América Latina” que confirma un cambio en el desarrollo del turismo de lujo dominicano y sus nuevas tendencias.
República Dominicana cerró 2025 con 11.676.901 visitantes, incluyendo turismo aéreo y de cruceros, de acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Turismo de República Dominicana. No es solo un récord histórico: es la base de un salto cualitativo en la oferta turística.
A diferencia de otros mercados latinoamericanos, el país combina cinco ventajas clave:
- Conectividad aérea sólida con EE. UU., Canadá y Europa
- Estabilidad macroeconómica y jurídica para inversión hotelera
- Experiencia operativa en turismo de gran escala
- Diversidad geográfica en un territorio compacto
- Capacidad de reconversión hacia productos premium
Este equilibrio explica por qué grupos internacionales -entre ellos Hyatt Inclusive Collection– colocan a República Dominicana entre los destinos con mayor proyección en hotelería de lujo en América Latina.
El perfil del nuevo viajero que apuesta por RD
El crecimiento del lujo dominicano se explica también por un cambio en la demanda:
- Prioriza experiencias sobre ostentación
- Valora sostenibilidad real, no solo discurso
- Busca identidad local y gastronomía con relato
- Prefiere destinos seguros y bien conectados
- Consume bienestar, naturaleza y cultura
Este perfil encaja perfectamente con la nueva narrativa turística dominicana: eleva el gasto promedio por visitante, genera empleo especializado, impulsa encadenamientos productivos locales, reduce la presión sobre destinos saturados y mejora el posicionamiento país a largo plazo, fortaleciendo la competitividad sin comprometer el entorno.
Fuente: El Caribe






































