Fedefarma analizó los impactos, aprendizajes y retos que deja la pandemia COVID19 en los sistemas de salud de la región

0
229

Tigo Guatemala

Guatemala. La Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) analizó los impactos, aprendizajes y retos que deja la pandemia COVID-19 a los sistemas de salud de gran parte de países de Centroamérica y El Caribe; esto con el apoyo de especialistas de Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana, mediante un conversatorio virtual. 

Los panelistas coincidieron con el Presidente de Fedefarma y Gerente General de Roche, Álvaro Soto, que la principal lección aprendida “es la importancia de continuar con la inversión en salud preventiva, en medicamentos y tratamientos innovadores, en investigación científica y desarrollo.  Nos sentimos sumamente satisfechos de que las empresas agremiadas en Fedefarma hayan logrado una vacuna, en tiempo récord, gracias al conocimiento científico acumulado, que permite ser parte del control de COVID19 a nivel global”.

El conversatorio sobre aprendizajes, impacto y retos de la pandemia se enmarca dentro del objetivo de analizar la sostenibilidad de los sistemas de salud, para lo cual  Fedefama impulsa el trabajo colaborativo con las autoridades de salud, entes reguladores, la academia, y la comunidad médica y científica.

“En lo que respecta a la industria farmacéutica, a la que Fedefarma representa, cabe mencionar que su aporte en el manejo y control de la pandemia ha sido trascendental. Las principales compañías farmacéuticas del mundo han reafirmado su compromiso y siguen uniendo fuerzas con el fin de garantizar la salud de la población.   Éste es un trabajo colectivo sin precedentes, en el que la industria evidencia su compromiso con su responsabilidad de movilizar su conocimiento, experiencia y capacidad para encontrar soluciones terapéuticas”, comentó la Directora Ejecutiva de Fedefarma, Victoria Brenes.

Por su parte, Mauricio Vargas, Exviceministro de Salud de Costa Rica y Coordinador del Centro en Sistemas de Salud y Seguridad Social del Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP), tuvo a cargo la exposición de fondo. Señaló que la pandemia “nos trajo un nuevo enfoque de la salud pública: la salud global. El virus viaja con la gente, no conoce fronteras”.  Los mayores impactos de la pandemia, según el especialista son: “en las personas,  afectación al derecho de la salud, al priorizarse la atención de la pandemia y con ello, un aumento de listas de espera para atender otras enfermedades. Para los sistemas de salud, el impacto presupuestario, al disminuir los ingresos por cotizaciones del seguro social”.

Entre los retos, es contundente al decir que “no estábamos preparados para responder a la actual pandemia y no estamos preparados para responder a futuras pandemias, ya que como países debemos desarrollar las capacidades de los funcionarios que dirigen nuestros sistemas de salud para mejorar su posibilidad de respuesta y la capacidad rectora por parte de los ministerios de salud”, comentó.

País por país

En Costa Rica, el Doctor Álvaro Avilés, Jefe de Infectología del Hospital México, fue categórico al decir que como países no estábamos ni estamos preparados para una pandemia: “Sólo estamos apagando incendios. Hemos olvidado lecciones aprendidas de la historia (influenza), no aprendimos nada de lo que sucedió al otro lado del mundo y se desperdició la oportunidad de preparación y contención en nuestros países. Sobran recursos pero falta voluntad. Pero todavía hay oportunidad de corregir y prepararnos para lo que venga.

Destacó cinco impactos en el sistema de salud: “En la salud física, además de los enfermos, en el personal hay cansancio físico y contagios. También afectación de la salud mental de muchas personas.  La redirección de los recursos limitados para atender la COVID, la escasez de camas hospitalarias y la infodemia o pandemia informativa que genera confusión en los habitantes”.

De acuerdo con el Doctor Avilés, entre las lecciones aprendidas o retos están:  “La necesidad de más hospitales,  equipo, recursos y personal, así como más y mejor preparación, educación y cultura preventiva. Esto significa redirigir presupuestos para la atención de los habitantes”.

En Guatemala, para el Doctor Julio Valdés. Consejero Técnico del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, Exviceministro de salud y Ex-consultor OPS,  “esta pandemia deja en evidencia la importancia de la prevención, el relevante rol de la epidemiología y su principal socia, la gestión del conocimiento; así como la valoración del sector salud para la vida social y económica de un país”.

Entre los impactos negativos señala “el sistema focalizó su atención y recursos en la atención de la pandemia con su consecuente afectación a otros programas como: vacunación convencional, tamizaje de enfermedades, continuidad de esquemas terapéuticos, reducción de presas quirúrgicas; y con ello un aumento en los riesgos de enfermar y morir para muchas personas. Las consecuencias socioeconómicas de las restricciones en el marco de la pandemia, profundizaron las brechas de desigualdad en la población”.

También comentó que a pesar de la capacidad de reacción del sistema de salud guatemalteco y de adquirir un papel preponderante en la sociedad, aún no están preparados para nuevas pandemias. “Hay que repensar y proponer diferentes formas de entrega de los servicios y mantener a la salud en el centro de la atención. Para ello se requiere la construcción de modelos de atención en salud y gestión de la salud que respondan a las demandas actuales, al perfil epidemiológico y que considere los cambios demográficos y sus implicaciones en la prevalencia de enfermedades crónicas”.

Por Panamá, el Doctor Xavier Sáez Llorens, Asesor del Ministerio de Salud de Panamá e investigador distinguido del Centro de Investigación en Vacunas, destaca el aporte de la ciencia para el control de la pandemia. 

“En menos de 12 meses, las vacunas, herramientas biotecnológicas extraordinariamente sofisticadas, seguras y eficaces, se convirtieron en una luz para salir del túnel de esta pandemia. Se multiplicaron los recursos diagnósticos, se elaboraron modelos epidemiológicos para predecir la dinámica de la epidemia, se diseñaron algoritmos genómicos para delinear las variantes virales, se construyeron bases digitales de datos para diseñar políticas públicas, se mejoraron los tratamientos hospitalarios y se siguen desarrollando nuevos medicamentos, ahora si de probada utilidad”.  

Por República Dominicana, el Doctor José Yunen, Asesor del Comité de Emergencia y Gestión Sanitaria contra la COVID19, destaca que esta pandemia desató, para el sector salud de República Dominicana, una revolución tardía con el uso de la telemedicina y permitió el desarrollo de protocolos médicos en cuestión de dos meses.

A nivel global, afirma que “hoy somos más robustos en la generación de vacunas, lo que deja en evidencia la importancia de invertir en talento humano, investigación y desarrollo” y considera que “sí estamos preparados para nuevas pandemias, incluso guerras biológicas, debido al progreso en la forma sistemática en la que se desarrollan protocolos; aunque antes se tienen que vencer diferentes retos como garantizar el acceso y cumplimiento al derecho a la salud de todas las personas, mejorar la infraestructura hospitalaria, mejorar las condiciones laborales del personal médico en el sector público, evitar la fuga de cerebros e invertir en nuestros países en investigación científica.”

Fuente. Periódico Digital Centroamericano y del Caribe


NiPromed


Meli Hotels International Cuba


Remington Latam

Leave a reply


Renace


Heberprot