FAO: ‘No debemos dejar atrás a quienes saben tanto sobre biodiversidad, diversidad alimentaria y cultural’

Los pueblos indígenas, afrodescendientes y migrantes hacen grandes aportes para transformaciones positivas; pero, por lo general, siguen siendo dejados de lado en el diseño de las estrategias globales para mitigar y adaptarse al cambio climático.

Así lo expresó este viernes 28 de mayo el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), QU Dongyu, en un comunicado difundido por el organismo, en la marco de apertura de un seminario de alto nivel donde se analizó cómo los impactos del cambio climático están aumentando situaciones de vulnerabilidad para estos grupos.

“No debemos dejar atrás a quienes saben tanto sobre biodiversidad, diversidad alimentaria y diversidad cultural”, sostuvo Dongyu en la nota de prensa que recoge los pormenores y las conclusiones del seminario convocado por la FAO y los gobiernos de Costa Rica, España y el Vaticano.

Destacó que el encuentro busca hacer eco e intensificar las reflexiones contenidas en la encíclica que el Papa Francisco emitió hace seis años, Laudato Si, que instó a toda la humanidad a prestar atención a las formas en que los pueblos indígenas y otros pueblos locales cuidan “nuestra casa común”.

El seminario brindó un espacio de diálogo, donde representantes de gobiernos, pueblos indígenas, afrodescendientes, organizaciones de migrantes, agencias de la ONU y organizaciones internacionales se sentaron juntos para identificar soluciones para enfrentar los efectos del cambio climático en grupos de población específicos.

Durante el evento se acordó que el conocimiento, las innovaciones y las capacidades de resiliencia de los pueblos indígenas y afrodescendientes son esenciales para la transformación hacia un mundo más sostenible y respetuoso con el clima, y deben incluirse en los procesos de formulación de políticas.

“La forma en que tratamos el medio ambiente refleja la manera en que nos tratamos a nosotros mismos», dijo el cardenal Peter Turkson, prefecto del Dicasterio del Vaticano para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, quien creció en la zona rural de Ghana.

En ese sentido, pidió una nueva “cultura del cuidado” que impregne a toda la sociedad e implique cambios en los patrones de crecimiento, producción y consumo. «Es hora de aprovechar nuevas oportunidades», sostuvo Turkson.

El seminario creó conciencia sobre lo que se necesita para garantizar el bienestar de aquellos grupos de población y para promover la protección de sus derechos, al tiempo que reconoce sus contribuciones para preservar la biodiversidad— una respuesta clave a los desafíos del cambio climático.

Un ejemplo de esto, revelado en un nuevo  estudio de la FAO, es que los bosques comunitarios en América Latina, donde los pueblos indígenas tienen una tenencia colectiva y segura de la tierra, están sujetos a tasas de deforestación cuatro veces más lentas que las de las áreas protegidas estatales en países vecinos.

Según datos de la FAO, los pueblos indígenas y afrodescendientes ocupan una vasta extensión de territorios caracterizados por una abundante riqueza natural. Hay más de 476 millones de personas de pueblos indígenas que viven en más de 90 países y hablan cerca de 4, 000 de los 6, 700 idiomas que quedan en el mundo.

Sus territorios abarcan sólo el 25% de la superficie del planeta pero –gracias a sus cosmogonías, creencias, gobernanza, gestión territorial y la circularidad, solidaridad y reciprocidad de sus sistemas socioeconómicos, y su conocimiento y sistemas alimentarios únicos– contienen el 80% de la biodiversidad restante.

La tala ilegal, la minería y las actividades extractivas han generado un aumento de la violencia y el asesinato de líderes de pueblos indígenas y afrodescendientes.

Los impactos del cambio climático están erosionando su resiliencia y obligándolos a migrar y reubicarse tanto a nivel nacional como internacional. Más del 50% de los miembros de los pueblos indígenas de América Latina viven ahora en áreas urbanas.

“Los pueblos indígenas no somos vulnerables, estamos siendo colocados en situaciones de vulnerabilidad”, expresó la presidenta del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas (UNPFII), Anne Nuorgam, al pronunciar el discurso central del seminario.

Por el contrario, “somos agentes de cambio”; y “no necesitamos que otros hablen en nuestro nombre «, afirmó Nuorgam.

Las palabras de apertura del seminario también estuvieron a cargo de la primera vicepresidenta de Costa Rica y primera mujer afrodescendiente en ostentar ese título, Epsy Campbell Barr, y la vicepresidenta cuarta del Gobierno de España, Teresa Ribera Rodríguez.

Fuente: La Estrella de Panamá.

Renace

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