Guatemala. En Cobán, en el centro de Alta Verapaz, la Monja Blanca volvió a reunir a quienes creen en la fuerza de los símbolos que representan a Guatemala. El 20 de febrero, Horcalsa participó en el IV Festival de la Monja Blanca y en el lanzamiento del Libro de Oro de la Monja Blanca, una iniciativa que honra a la flor nacional y promueve su conservación.
De esa forma, se promueven espacios que reconocen el talento, la historia y los símbolos que representan a Guatemala, con el objetivo de contribuir al desarrollo integral del país.
Compromiso técnico con la preservación
Durante el evento, la asesora técnica Marcia Salguero, del área de Centro de Investigación y Desarrollo (CID) de Progreso, compartió información sobre la importancia de preservar esta especie emblemática. Explicó que la Monja Blanca posee una relevancia histórica y biológica única, ya que todos sus registros históricos se concentran en Guatemala, principalmente en Baja y Alta Verapaz y Quiché. Su declaratoria como flor nacional, el 21 de febrero de 1934, consolidó su lugar como símbolo del país.
La conservación de la Monja Blanca requiere conocimiento científico y procesos especializados. Su reproducción demanda condiciones controladas y la interacción con hongos benéficos que permiten la germinación de sus semillas. En este proceso, la aplicación de cal en el sustrato cumple una función clave para proteger y fortalecer el desarrollo de las orquídeas. Dicho respaldo técnico evidencia cómo Horcalsa vincula su experiencia con proyectos que impactan positivamente en el entorno natural.


Cultura, historia y biodiversidad como eje corporativo
La participación en el IV Festival de la Monja Blanca es prueba del compromiso de Horcalsa con la preservación de la cultura, la historia y la biodiversidad de Guatemala. Estos proyectos aportan un valor trascendente para el país y fortalecen el vínculo entre empresa, comunidad y patrimonio natural .
Con acciones concretas y respaldo técnico, Horcalsa reafirma su papel como aliado estratégico en iniciativas que protegen los símbolos nacionales y promueven la sostenibilidad. La Monja Blanca representa belleza y tradición; su conservación también expresa la responsabilidad compartida de construir un futuro que honre las raíces de Guatemala.

Fuente. revistagranitodearena.com



































