Guatemala. La educación transforma vidas cuando se adapta a las realidades de las personas. Bajo esa convicción, Progreso impulsa iniciativas educativas que amplían el acceso al aprendizaje y fortalecen el desarrollo comunitario, como el trabajo que realiza el Centro Educativo Estuardo Novella Camacho -CENCA- en El Progreso y San Juan Sacatepéquez.
Con el apoyo de la Fundación Carlos F. Novella, el CENCA ofrece a jóvenes y adultos la oportunidad de retomar y concluir sus estudios en los niveles de primaria, básicos y bachillerato mediante un modelo de educación flexible, orientado al aprendizaje por proyectos y al desarrollo de competencias blandas y técnicas.
Este enfoque responde a las necesidades de personas que, por distintas razones, no pudieron seguir una trayectoria educativa tradicional y hoy buscan mejorar su calidad de vida a través de la formación académica.


Impulsando la educación flexible
Como parte del subsistema de educación extraescolar en Guatemala, CENCA se ha consolidado como un espacio de segundas oportunidades, donde la educación se convierte en una herramienta concreta para el crecimiento personal, la empleabilidad y la participación activa en la comunidad.
Su metodología promueve la autonomía, la responsabilidad y el pensamiento crítico, habilidades clave para enfrentar los retos del entorno social y productivo actual.
Durante el presente ciclo académico, CENCA celebra el egreso de nuevas promociones que culminaron con éxito su proceso educativo. En la sede de El Progreso se gradúan estudiantes del Programa de Educación de Adultos por Correspondencia (PEAC), así como de los niveles básico y bachillerato, sumando más de un centenar de personas que alcanzan una meta largamente postergada.
De igual forma, en la sede de San Juan Sacatepéquez, decenas de estudiantes concluyen su formación en los mismos niveles, reflejando el impacto sostenido del modelo educativo en ambos territorios
Para la Fundación Carlos F. Novella, acompañar y fortalecer este tipo de iniciativas forma parte de una visión integral de desarrollo, en la que la educación inclusiva y de calidad es un pilar fundamental para generar oportunidades reales y sostenibles.
Cada graduación representa no solo un logro académico, sino una historia de perseverancia que se traduce en mejores condiciones de vida para las familias y en comunidades más resilientes y preparadas para el futuro.

Fuente. revistagranitodearena.com




































