UAM brinda consejos para alcanzar un balance entre las clases presenciales y a distancia

Costa Rica. Este lunes 08 de febrero, en muchos centros educativos inició las clases presenciales, esto sin duda es uno de los principales retos para mantener un equilibrio entre las distintas modalidades (presenciales y a distancia con apoyo tecnológico) Por ello; es importante mantener una comunicación constante con el centro educativo, con el fin de recibir información sobre los contenidos que se abarca u otras actividades que los niños deben hacer, así como realizar en conjunto un planeamiento y distribución de tareas.

De acuerdo con datos del Ministerio de Educación Pública (MEP), el año pasado se registraron cerca de 1.200.000 alumnos para dar inicio al curso lectivo. Sin embargo; por la llegada de la pandemia se perdió el rastro de casi 90.000. Es; por esta razón que, para este curso lectivo 2021, el MEP decidió combinar las modalidades de estudio con el fin de disminuir la brecha digital existente y mantener en contacto a la gran mayoría de estudiantes.

Durante este período; los niños, niñas y adolescentes van a trabajar en dos ambientes de aprendizaje diferentes, uno presencial y otro a distancia con apoyo tecnológico. Lo anterior, les plantea varios retos, tanto en lo personal como en lo académico. Es fundamental – en esta nueva normalidad – el rol de la familia se ajuste y adapte, de forma que se constituyan en un círculo de apoyo para el estudiante.

“Para apoyar a su hijo, es necesario establecer un contacto directo con los docentes. Se puede comunicar a través del correo electrónico, mensajes de texto, llamadas telefónicas o plataformas virtuales, según lo establezca el profesor”, mencionó Maricela Víquez Brenes, coordinadora de la Oficina de Desarrollo Estudiantil (ODE) y psicóloga educativa de UAM.

La psicóloga educativa señala que es importante acompañarles en el establecimiento de rutinas para continuar con sus estudios. Por tanto; puede seguirle sus consecutivos consejos:

1.Destinar un espacio para el estudio de los niños: si la casa lo permite, lo ideal es reservar un espacio, donde haya silencio y se mantenga ordenado, para que se convierta en lugar de estudio. Sin embargo; también podemos adaptar otros espacios ya existentes, por ejemplo, convertir una mesa de la cocina en un lugar

para estudiar. Lo primordial es eliminar distractores como la televisión u otros utensilios (artículos de cocina) de otras tareas de esa área.

2.Establecer el horario y rutina de clases, así como cumplirlo: Sin un horario fijo, es posible que los niños no se pongan a hacer sus deberes. Encontrar tiempo para estudiar requiere de planificación. Revise el horario de las actividades familiares y determine cuáles son las mejores horas para estudiar y también acordar un horario para jugar y descansar.

3.Cuidar los distractores: Los videojuegos, juegos en la computadora, redes sociales, televisión, juguetes, incluso mascotas pueden ser múltiples distractores. Para ellos, es necesario que haga una lista de las cosas que distraen a su hijo y luego encuentre maneras de limitarlas durante el tiempo de estudio o separarlos a otros espacios.

4.Es importante detectar si su hijo(a) necesita algún tipo de apoyo adicional: Hoy, la mayoría de los teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos móviles tienen herramientas de accesibilidad; por ejemplo, la lectura en texto-a-voz que puede ayudar a los niños con dificultad para leer, se le puede ajustar la configuración en la reproducción de videos para reducir la velocidad. Si a su hijo se le dificulta seguir los videos, se pueden incluir subtítulos, entre otros, que pueden facilitar el proceso de aprendizaje desde casa de acuerdo a sus necesidades y preferencias.

Según, Xinia López Oviedo, coordinadora académica de la Escuela de Educación de la Universidad Americana, se debe mantener durante toda la semana, la rutina que se utilizará los días en que el estudiante asiste a las clases presenciales. Esto ayudará con la creación de hábitos importantes para la vida escolar.

“El curso lectivo del 2021 en el cual se trabajará en una modalidad combinada, estas nuevas habilidades deberán ser reforzadas; lo que a su vez requiere un cambio en el rol de la familia, pues deberá trabajar en la formación de estas habilidades, en promover actividades que las desarrollen y refuercen, en modelar en el estudiante los hábitos necesarios para ponerlas en práctica”, concluyó López.

Fuente. Periódico Digital Centroamericano y del Caribe

Renace

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