La IA es una herramienta poderosa para transformar los procesos organizacionales en todas las áreas; recursos humanos, legal, cadena de suministro, I&D, marketing, entre otros. Una encuesta de IDC muestra que más de un tercio de los líderes tecnológicos creen que la GenIA ya está alterando su negocio, y el 88 % espera que tenga al menos un impacto moderado en su negocio para finales del año 2025.
El estudio mencionado también destaca que los CIO desempeñarán un papel estratégico al desarrollar hojas de ruta integrales, estructuras de gobernanza y modelos económicos de IA que alineen las inversiones en TI con los objetivos empresariales para impulsar un crecimiento responsable.
¿Cuándo comenzar el camino hacia la IA?
No basta con adoptar la IA por tendencia, sino que las industrias deben identificar dónde la IA puede generar impacto medible dentro del negocio. Por lo que las preguntas serían: ¿Podemos optimizar nuestras rutas logísticas? ¿Mejorar la ciberseguridad? ¿Aumentar la eficiencia comercial?
Para lograr una adopción exitosa de la IA, es importante que su infraestructura de TI de misión crítica esté preparada, de modo que las implementaciones de IA no se ralenticen ni saturen las cargas de trabajo. En cuanto a la implementación, las empresas pueden optar por:
•Modernización (Retrofit): Modernizar centros de datos heredados con plataformas aceleradas por GPU y aplicaciones optimizadas para IA, además de aprovechar infraestructura digital crítica avanzada y escalable en energía y refrigeración para aplicaciones mixtas.
•Nueva construcción (New Build): Comenzar con diseños creados específicamente para las intensas demandas de energía y refrigeración de la IA, lo que permite una mayor eficiencia, soporta cargas de trabajo de alta densidad y prepara la infraestructura para el futuro.
Opciones de energía alternativas como celdas de combustible y baterías de nueva generación pueden mejorar la resiliencia y optimizar las emisiones de carbono, mientras que la refrigeración líquida puede proporcionar una eliminación de calor eficiente para estas aplicaciones densas.
“Independientemente del camino que elijas —modernización o nueva construcción— la clave es alinear tu infraestructura TI con las demandas de rendimiento de la IA mediante soluciones escalables y flexibles. El diseño intencional y la modernización permiten que tus sistemas soporten computación acelerada a gran escala, evitando cuellos de botella y minimizando inversiones desperdiciadas”, asegura Alex Sasaki, vicepresidente de Ventas de Vertiv Latinoamérica.
Fuente. Vertiv




































