Ciencia y tecnología para conservar la salud cardíaca

La hipertensión es una de las tres principales enfermedades que afectan a la población panameña.  Las enfermedades cardíacas por esta causa (Hipertensión) o por otras no relacionadas, han resultado en nuevas opciones para examinar el corazón de forma integral, no invasiva y sin radiación.   El cuadro clínico que puede presentar el paciente es variado y con una amplia gama de síntomas.   Entre ellos podemos enumerar los asociados con dolor torácico, la falta de aire en reposo, la fatiga en las actividades habituales o disnea. También se asocian síntomas relacionados con palpitaciones, y   sensación de pérdida de conocimiento que les llamamos lipotimias o eventos pre-sincopales.

Por lo tanto, una vez valorado el paciente   por el cardiólogo, tras su análisis y pruebas de estudio decidirá cuál es la indicación y momento de realizar una determinada prueba.  Ante la aparición de cualquiera de estas señales, debe consultar a su médico para establecer el estudio o tratamiento a realizar.  Igualmente es importante la valoración obligada de todo paciente que se enmarque en el contexto de haber sufrido un infarto para comprobar su extensión y las zonas en riesgo.  

El examen al cual nos referimos es la resonancia magnética cardíaca, que permite evaluar la salud del corazón a través de procedimientos no invasivos que utilizan tecnología de última generación.  “Esta técnica nos da la oportunidad de estudiar múltiples cardiopatías, ya que permite valorar el músculo cardíaco o miocardio, su recubrimiento o pericardio, sus válvulas y estructuras anexas.  Debe ser examinada por un cardiólogo especializado en imágenes cardiacas, debido a la importancia y complejidad de la información que se obtiene, y que debe ser correctamente interpretada”, nos indica el Doctor Jack Vásquez Hernández, Cardiólogo, Especialista en Imagen Cardiaca, y uno de los especialistas que practica y analiza este examen en el Hospital Paitilla.

A diferencia de otras técnicas de imagen utilizadas por los cardiólogos cuyos alcances pueden ser limitados, la resonancia magnética del corazón es una técnica única para discriminar patología cardiaca que sea inflamatoria, como las ocasionadas por virus o cualquier otra condición, las relacionadas con la infiltración del músculo cardíaco o con las secuelas o cicatrices de los infartos y otras agresiones.

Sin embargo, está en potestad del cardiólogo tratante del paciente, el análisis de posibles riesgos o contraindicaciones explícitas para solicitar esta prueba.

Una vez se ha dado la orden de realizar una resonancia magnética cardiaca, se procede con la preparación del paciente, quien debe acudir en ayunas aportando laboratorios con información de su función renal (creatinina) y hemograma básico actualizados.  No existen impedimentos para realizar esta prueba si el paciente cuenta con un marcapasos, desfibrilador u otro dispositivo electrónico.

Posteriormente, se le indica que se acueste en la resonancia y se colocan electrodos en su tórax, para sincronizar el ritmo cardíaco con la máquina, siendo todo el proceso indoloro.

Se inicia la prueba con diferentes secuencias o imágenes que se van adquiriendo, y se completa la información con la administración de medios iónicos de contraste por vía endovenosa, los cuales mientras actúan pueden provocar en el paciente una leve sensación de calor interior y un sabor metálico en la boca, lo que dura solo unos segundos.

Una recomendación importante es que el paciente intente moverse lo menos posible durante el procedimiento y siga las instrucciones del técnico respecto al control de su respiración. Seguir estos pasos de manera precisa ayudarán a que la prueba sea un éxito, que se puedan interpretar adecuadamente los resultados, y no sea necesario su repetición.  “La duración del examen dependerá de la condición del paciente y la calidad de las tomas del corazón que se hayan podido lograr.  Pero por lo general, su duración puede ser de una hora”.  Indica el Doctor Vásquez.

Todo el procedimiento está supervisado por varios técnicos especialistas en resonancia, los cuales están en comunicación constante con el paciente por medio de un interfono. Luego de adquirir las imágenes, estas se envían a un equipo-procesador para que el cardiólogo especialista en imágenes cardiacas realice la lectura e interpretación.

Fuente. Hospital Paitilla

Renace

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