Hágase amigo de la lactosa

0
876

Desde la antigüedad la leche se ha considerado uno de los alimentos básicos para el ser humano, por su densidad nutricional ha logrado formar parte del grupo de alimentos que se consumen las personas diariamente.  De acuerdo con el CODEX STAN 206-1999, Uso de Términos Lecheros, la leche se define como “secreción mamaria normal de animales lecheros, obtenida mediante uno o más ordeños sin ningún tipo de adición o extracción, destinada al consumo en forma de leche líquida o a elaboración ulterior”. 

A partir de la leche se puede derivar una gran variedad de alimentos como el yogurt, queso, helados, cremas y mantequillas; lo cual permite ofrecer variedad a la alimentación y ofrecer diferentes tipos de productos según gustos y preferencias.

Muchas personas suspenden el consumo de leche porque son diagnosticadas con intolerancia a la lactosa. 

La intolerancia a la lactosa se presenta cuando hay una reducción de la actividad de la enzima que reduce la lactosa o azúcar natural de la leche, en sus dos componentes básicos (glucosa y galactosa), y esto provoca síntomas gastrointestinales que incluyen vómitos, diarrea, flatulencia y dolor abdominal, que son causados por la fermentación en el colon de lactosa no absorbida.

La lactosa es importante porque le brinda al organismo energía, permite el desarrollo de la microbiota intestinal ya que los microoganismos la pueden utilizar como nutriente y podría influir en la absorción del calcio y otros minerales.  Afortunadamente la intolerancia a la lactosa ya no es un inconveniente a la salud, ya que se pueden obtener los nutrientes de la leche a través del consumo de productos como el yogurt y el queso (la concentración de lactosa disminuye durante la fermentación de los mismos) y especialmente porque se desarrollan productos sin lactosa o deslactosados que pueden ser bien tolerados para que puedan aprovechar los beneficios de la leche.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las Guías alimentarias de Costa Rica, recomiendan consumir de dos a tres vasos de leche al día.  Por otro lado, las Guías alimentarias de los Estados Unidos recomiendan 2 tazas para niños de 2 a 3 años, 2 ½ tazas para niños de 4 a 8 años, y 3 tazas por día para adolescentes (9 a 18 años) y adultos.

Fuente. Dr. Francisco Herrera Morales MSc. Nutrición Humana

Ejecutivo de Medical Marketing Dos Pinos


Servicios Mdicos Cubanos


Banco Ficosah


Avianca


Respaldando Guatemala


Ciengo Montero


Barcelo Guatemala City

Leave a reply

*