¿Cómo avanza la transición hacia la movilidad eléctrica en Centroamérica y República Dominicana?

Centroamérica.  La Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana -FECAICA- organizó el conversatorio: ¿Cómo avanza la transición hacia la movilidad eléctrica en Centroamérica y República Dominicana? En este espacio se aprovechó la ocasión para conocer resultados y percepciones de invitados de organismos internacionales sobre los programas y proyectos que realizan en la región de Latinoamérica y el Caribe, haciendo énfasis en aquellos de interés para la región CA-RD.

Robert Vinelli, presidente de FECAICA, resaltó que: “La matriz eléctrica de Centroamérica está cambiando. A escala mundial se habla que en menos de 10 años los automóviles serán eléctricos. Y planteó la pregunta que si los países de la región tienen la capacidad para estar preparados. Finalmente invitó a que exploremos cada una de las alternativas y decisiones y que veamos al futuro: precio, abastecimiento y estabilidad son aspectos muy importantes del suministro eléctrico.

El evento se dividió en dos coloquios y ambos fueron moderados por el ingeniero Nanik Singh, representante del comité regional de energía de FECAICA, quien sostuvo que “la movilidad eléctrica es más que autos eléctricos y esto tenemos que verlo como una oportunidad para lograr ciudades más saludables, más empleos e independencia energética”. Además agregó que en Centroamérica y Latinoamérica debemos establecer como metas eliminar el consumo del combustible fósil para enfocarnos en una independencia energética que nos aleje del tema de activos enterrados.

Fomento institucional

En el primer coloquio participó Arturo Alarcón, especialista de energía en el BID, quién compartió sobre la oportunidad que tienen los países de lograr los compromisos ambientales de reducción de emisiones a través de la descarbonización del transporte y el mix de generación eléctrica con recursos renovables. También sostuvo que apoyan a los países de la región a superar las barreras que puedan presentar para implementar la movilidad eléctrica. Lo que, desde la perspectiva de la división de energía del BID visualizan como algo integral; incluyendo transporte privado y público.

Por su parte, Jone Orbea, Líder de MOVE, la plataforma de movilidad eléctrica en Latinoamérica y el Caribe citó el caso ejemplar de electromovilidad en Centroamérica que categóricamente corresponde a Costa Rica, donde destaca la voluntad de los diferentes actores de la sociedad involucrados en hacerla realidad. Así también, menciona el apoyo técnico que están realizando a los entes de energía en Guatemala, El Salvador y Honduras para generar sus estrategias nacionales de electromovilidad.

Jone comentó que en la región, el programa MOVE da asistencia técnica a los países para descarbonizar el sector de transporte y apoyar en la transición a la electromovilidad. Para ello, llevan a cabo actividades regulares en divulgación de conocimiento a través de sesiones virtuales.

Referentes en la región y cómo pueden avanzar los demás países del istmo

La segunda parte del evento consistió en conocer qué están haciendo acertadamente República Dominicana y Costa Rica para lograr avances sustanciales en el tema, compartiendo las experiencias y aprendizajes que podrían ser útiles para los demás países de la región.

Para ello, se contó con la participación de cuatro invitados, representando a diferentes instituciones referentes a la electromovilidad:

●Randall Zúñiga, Director de Energía, en Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica

●Silvia Rojas Soto, Directora Ejecutiva en Asociación Costarricense de Movilidad Eléctrica (ASOMOVE)

●Charles Sánchez, presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana (ASOMOEDO)

●Juan Carlos Botrán, Presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica en Guatemala (AMEGUA)

En Costa Rica ya se cuenta con una ley y cuatro reglamentos vigentes sobre movilidad eléctrica. Randall Zúñiga comentó sobre cómo el país fomenta este tipo de movilidad: “Se logró la posibilidad de comprar vehículos eléctricos mediante la reducción de los impuestos a la hora de nacionalizar los mismos al ingreso en el país. Más allá de eso, fomentar el uso de los vehículos mediante ciertos atractivos fuera de la parte financiera, como parqueos exclusivos para estos vehículos, reducir las cargas impositivas que año a año hay que pagar en el país. Esto fomenta el hecho de que una persona pueda optar por beneficios no fiscales, como la utilización de cargadores eléctricos en zonas exclusivas, un distintivo que en este caso es una placa con color distintivo, que muestra que la persona está usando un vehículo eléctrico”.

También mencionó que en Costa Rica estaba clara la idea de que el país quería hacer una transición energética, iniciando por automóviles que se usan en el sector público y lo que se está impulsando con el tema del transporte público de trenes y taxis eléctricos.

Silvia Rojas sostuvo que el éxito de la transición energética en Costa Rica se debe a un esfuerzo intersectorial, por lo que motiva al resto de países de la región a adoptar esa visión. Asimismo, comenta que los incentivos económicos y la conciencia ambiental son dos aspectos que han permitido una mayor aceptación de la tecnología de vehículos eléctricos en la población costarricense. Y dada la oportunidad que han identificado, están en proceso de llevar al pleno legislativo reformas a la ley para crear los incentivos a la importación de vehículos eléctricos de segundo uso, lo cual permitirá aumentar las posibilidades por parte de los ciudadanos.

En el caso de República Dominicana, Charles Sánchez mencionó que el país ha tenido un avance espectacular. Siendo una de las ventajas primordiales de la ley 103-13, la reducción del cincuenta por ciento del pago de impuestos por cada vehículo eléctrico importado al país. Esto ha permitido equiparar en precios la compra de un vehículo nuevo de combustión interna versus uno con tecnología eléctrica.

Agregó que al país han ingresado más de 3000 vehículos eléctricos o híbridos. Siendo una fortaleza la amplia cobertura a nivel nacional de 400 puntos de carga y tipos de cargadores disponibles para los usuarios de estos vehículos. Lo que posibilita a un ciudadano el poder realizar un recorrido por todo el país.

En esta parte se mencionó que aún existen limitaciones de venta de energía para las estaciones de carga y aún se debe pensar cómo se manejaría un aumento en la demanda de estos servicios. Ya hay países con regulaciones óptimas para encarar esta situación, por lo que es necesario que los gobiernos hagan estas gestiones y nuevos esquemas de compra de vehículos.

Por su lado, Juan Carlos concluyó que es determinante para Guatemala y los demás países de la región, contar con un marco regulatorio que incentive el uso de vehículos eléctricos. Como lo muestra la evidencia presentada por Costa Rica y República Dominicana, esta es la ruta por dónde empezar y así continuar con el desarrollo del ecosistema de electromovilidad de cada país.

Renace

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