El Día Mundial de la Endometriosis visibiliza una enfermedad ginecológica crónica e inflamatoria que afecta a millones de mujeres alrededor del mundo, y que a pesar del impacto significativo que tiene en la calidad de vida de las pacientes, especialmente por el dolor incapacitante y problemas de fertilidad, el diagnóstico oportuno todavía puede demorar varios años. Especialistas de salud del Centro de Reproducción Humana – CER – en Guatemala, buscan crear conciencia y destacan la importancia de difundir información para identificar señales tempranas de alerta y brindar recomendaciones para mejorar los síntomas.
La endometriosis ocurre cuando tejido similar al endometrio crece fuera del útero y afecta órganos como los ovarios, las trompas de Falopio, el intestino, resto de órganos pélvicos y de manera menos frecuente, puede aparecer en localizaciones extra pélvicas. Los síntomas pueden variar, incluso algunas mujeres no presentan dolor. Sin embargo, entre los más frecuentes se encuentran dolor menstrual intenso, inflamación abdominal, fatiga, problemas digestivos, dolor durante las relaciones sexuales o dificultades para lograr un embarazo.
Endometriosis y su impacto en la fertilidad
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (2025), la endometriosis afecta al 10 % (190 millones) de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo. Además, la enfermedad también se asocia con problemas de infertilidad, ya que se estima que entre el 25 % y el 50 % de las mujeres con dificultades para concebir presentan endometriosis.
La Dra. Guisela Recinos, Médico y Cirujano, Ginecóloga y Obstetra, especializada en Medicina Reproductiva en Infertilidad en CER comentó: “Aproximadamente 5 de cada 10 pacientes que atendemos en consultas por fertilidad presentan endometriosis no diagnosticada. Esta condición puede generar inflamación pélvica, afectar la calidad de los óvulos, alterar la función de las trompas de Falopio o dificultar la implantación del embrión. Sin embargo, esto no significa que no puedan ser madres; al contrario, con un diagnóstico oportuno, acompañamiento médico especializado y un manejo adecuado, existen diferentes alternativas para mejorar las probabilidades de lograr un embarazo”.
Alerta temprana
Aunque es una enfermedad común a nivel mundial, los síntomas de la endometriosis pueden confundirse o normalizarse, al punto de que muchas mujeres reciben un diagnóstico adecuado después de años de consultas y diversos tratamientos, lo que puede afectar su salud mental, física y reproductiva. Escuchar el cuerpo puede abrir nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida, por lo que se aconseja no retrasar la consulta médica si se presentan síntomas de dolor menstrual incapacitante, dolor pélvico persistente o menstruaciones muy abundantes.
Para mujeres que buscan un embarazo, la evaluación especializada cobra relevancia si no se logra concebir después de 12 meses de intentarlo, o tras 6 meses en mayores de 35 años. Si ya existe un diagnóstico previo de endometriosis la consulta puede realizarse antes para valorar las opciones de tratamiento.
“Una evaluación integral y personalizada permite abordar la endometriosis considerando factores médicos, nutricionales y emocionales, lo que contribuye a mejorar el bienestar de las pacientes. En los casos de las mujeres que desean ser madres, existen alternativas como manejo hormonal, inseminación intrauterina, fertilización in vitro (IVF) y preservación de fertilidad”, agregó Recinos.
La alimentación, aliada esencial para la salud
La Licda. Lilian Figueroa, nutricionista especializada en salud hormonal en CER comparte que, “si bien la endometriosis no tiene cura, muchas mujeres pueden reducir sus síntomas con un tratamiento adecuado, mantener una vida activa y continuar con sus actividades cotidianas. En este proceso, la alimentación juega un papel importante, ya que puede contribuir de forma natural a disminuir los problemas digestivos y la inflamación, síntomas frecuentes de la enfermedad, además de favorecer el fortalecimiento del organismo”.
Figueroa sugiere incorporar alimentos ricos en Omega 3 (salmón, sardinas, chía, linaza), antioxidantes (frutos rojos, espinaca, kale, zanahoria), fibra (frijoles, garbanzos, lentejas, avena, legumbres, quinoa), grasas saludables (aguacate, aceite de oliva, nueces), especias antiinflamatorias (cúrcuma, jengibre), alimentos fermentados (yogur, kéfir, kombucha), frutas y verduras. En contraparte, se recomienda moderar el consumo de grasas trans, azúcares refinados, alimentos ultraprocesados, exceso de alcohol, carnes rojas, embutidos, harinas refinadas, exceso de café, etc.
Informar sobre la endometriosis es importante para que más mujeres en edad reproductiva detecten sus síntomas y busquen atención médica adecuada, esto les permite tener un diagnóstico temprano y marcar una gran diferencia para comprender la enfermedad y tomar decisiones sobre su salud.
Fuente. CER –Centro de Reproducción Humana-




































