Estimated reading time: 2 minutos
Honduras. El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), señaló este jueves que la crisis económica estructural y la desigualdad territorial amenazan la democracia en Honduras, además recalcaron que la alta informalidad laboral y debilidad institucional son factores que están erosionando la gobernabilidad democrática en el país.
Dicho informe presentado por esta institución reveló que más del 74 por ciento de la población ocupada trabaja en la informalidad, lo que limita la productividad, reduce la recaudación fiscal y perpetúa la exclusión social, además que con ello se suma una estructura productiva dependiente de importaciones, con bajo valor agregado y escasa capacidad para generar empleo digno, especialmente en zonas rurales y del litoral caribeño.
Sostuvieron que la falta de inversión en infraestructura estratégica, como caminos rurales, riego, electrificación, conectividad digital y servicios de salud y educación, profundiza las brechas entre territorios y eleva los costos de producción, debilitando la competitividad nacional.
Asimismo, el FOSDEH acotó que, el estancamiento económico con la expansión de economías ilícitas, la violencia y la corrupción, dicha ausencia institucional en amplias regiones ha permitido el avance de redes criminales, extorsión y prácticas clientelares que desincentivan la inversión privada y refuerzan la desconfianza ciudadana.
También exteriorizaron que, la degradación ambiental, la expansión de monocultivos, la deforestación y la vulnerabilidad climática afectan directamente la sostenibilidad económica de comunidades rurales, especialmente MIPYMES agrícolas sin acceso a seguros ni financiamiento.
Ante todo ello, el FOSDEH propone una estrategia integral basada en siete ejes: Inversión productiva con enfoque territorial, priorizando regiones históricamente excluida, así como el fortalecimiento de MIPYMES, que generan el 70 por ciento del empleo nacional.
Una política de empleo digno para jóvenes, mujeres y población retornada, institucionalidad transparente y eficiente, con rendición de cuentas, justicia ambiental y sostenibilidad productiva, mejora de servicios públicos esenciales, participación económica y política de mujeres y juventudes.
Finalmente destacaron que la democracia también se fortalece cuando la economía genera oportunidades reales en todos los territorios, advirtiendo que, sin cambios estructurales, la brecha entre ciudadanía y Estado seguirá ampliándose, debilitando la confianza pública y la gobernabilidad.




































