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Panamá. Proyecciones de Mens Consultores apuntan a que la posible reactivación de la mina de cobre, junto al Canal y el dinamismo financiero, fortalecerá el empleo, elevará los ingresos fiscales y acelerará el crecimiento económico panameño
Panamá podría registrar en 2026 uno de los desempeños económicos más sólidos de los últimos años, impulsado por la posible reactivación de la mina de cobre y la ejecución de proyectos estratégicos en logística, infraestructura y servicios, según proyecciones presentadas por analistas económicos.
El análisis, elaborado por la firma Mens Consultores y presentado durante el Desayuno Empresarial de la Asociación de Empresas del Área Panamá Pacífico (ADEDAPP), estima que el Producto Interno Bruto (PIB) del este país crecerá por encima del 5 %, tras un 2025 que preliminarmente cerraría con una expansión superior al 4 %. Las proyecciones sitúan el crecimiento económico en 5.57 % para 2026.
El estudio señala que el país llega a este nuevo periodo con bases macroeconómicas sólidas. Durante 2025, la inflación se mantuvo prácticamente nula, en – 0.2 %, mientras que el desempleo se ubicó en torno al 8.5 %. Para el economista Mike Magallón, de Mens Consultores, el desempeño del año fue “bastante bueno”, destacando la combinación de crecimiento económico y baja inflación.
Entre los principales motores del crecimiento proyectado destaca la posible reapertura de la mina de cobre, considerada por los analistas como el factor con mayor impacto inmediato sobre la economía.
Según las estimaciones, la reactivación minera podría generar aproximadamente 50,000 empleos directos e indirectos, reduciendo la tasa de desempleo en 2.35 puntos porcentuales. A ello se sumarían cerca de 10,000 empleos vinculados a nuevos proyectos portuarios —5,000 durante la construcción y 5,000 permanentes—.
El informe sostiene que el empleo representa el principal desafío macroeconómico del país, pero también la clave para sostener tasas de crecimiento superiores al 6 % en el mediano plazo mediante el fortalecimiento del ingreso, el consumo y la inversión.
El Canal de Panamá continuará siendo un pilar del crecimiento proyectado. La eventual construcción de una represa en el río Indio permitiría aumentar entre cuatro y cinco tránsitos diarios adicionales en las esclusas neopanamax, lo que podría traducirse en más de mil millones de dólares adicionales en ingresos anuales, vaticinan los analistas.
En paralelo, el sistema financiero mantiene un desempeño robusto. Magallón señaló que “a pesar de todas las listas en las que han incluido a Panamá, los activos totales del centro financiero panameño son casi 2 veces el PIB de país”.
Para el economista, “no nos sacarán de las listas, porque la intención de ellos es que Panamá cambie su modelo territorial de impuestos a impuestos globales. Ahora, el país tendrá que decidir si desea seguir peleando contra eso o no, qué implicaría; si quiere atraer los bancos de Europa o no, si pretende atraer más negocios de Europa o no, porque Panamá no tiene la fuerza para hacer una retaliación completa”.
El turismo, que viene de registrar cifras récord, junto con las zonas francas y áreas económicas especiales, también aparece como un componente relevante para fortalecer el comercio y la actividad económica.
El director ejecutivo de ADEDAPP, Juan McKay, afirmó que:“las áreas económicas especiales, como Panamá Pacífico, son un pilar estratégico dentro de este escenario de crecimiento. Estos ecosistemas atraen inversión extranjera directa, generan empleo formal, promueven transferencia de conocimiento y fortalecen sectores clave como logística, comercio, manufactura y servicios globales. Su impacto trasciende nuestras fronteras, posicionando a Panamá como un hub regional competitivo y confiable”.
En materia fiscal, el Gobierno inició el año con una recompra de deuda que podría reducir el pago de intereses entre $500 y $750 millones anuales, y ya se han recogido cerca de $200 millones en una primera operación.
La mina de cobre podría aportar además al menos $500 millones anuales en ingresos al Estado, fortaleciendo el balance fiscal y contribuyendo a la reducción del déficit.
Las proyecciones indican que la inflación se ubicaría en 1.1 % y el desempleo descendería hasta 7.4 % en 2026, configurando un entorno macroeconómico estable.
Aunque persisten desafíos estructurales —como la reducción del gasto público y la definición de una estrategia frente a las listas fiscales internacionales—, los analistas coinciden en que, si los proyectos avanzan según lo previsto, 2026 podría marcar un punto de inflexión para la economía panameña, con la minería como eje de un nuevo impulso de crecimiento.




