Centroamérica como una región estratégica para la expansión empresarial

Centroamérica. A raíz de los avances en los procesos de vacunación en Centroamérica y la reactivación económica de los países que la integran, cada vez más esta región se convierte en un destino interesante y estratégico para la expansión de las empresas a nivel mundial.

Con un área geográfica de más de 523,777 kilómetros cuadrados, una población aproximada de 37,4 millones de habitantes, integrada por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, Centroamérica posee una excelente localización, donde confluyen todas las condiciones para que las empresas, que buscan ampliar sus horizontes, vean a la región con especial atención para invertir y usarla como plataforma que les permita catapultar operaciones hacia otros países.

El manejo del dólar americano como moneda de curso legal en países como Panamá, Belice y El Salvador, aunado a las zonas de libre comercio, son otras de las bondades que ofrece Centroamérica para atraer inversión extranjera.

En el estudio económico presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) titulado ‘Dinámica laboral y políticas de empleo para una recuperación sostenible e inclusiva más allá de la crisis de covid-19’, se estima el crecimiento económico de Panamá para 2021 en 12%, siendo el más grande de la región; mientras que para el resto de los países se perfila de esta manera: Belice 2,7%, Costa Rica 3,7%, El Salvador 7,5%, Guatemala 4,6%, Honduras 5%, Nicaragua 2,5%.

Centroamérica como una región estratégica para la expansión empresarial

Los niveles de importación de bienes y servicios, afectados por el choque tanto de la demanda como de la oferta en 2020, se han equilibrado.@Shutterstock

Para 2022 se proyecta en la región una disminución de la tasa de crecimiento, que llegaría al 2,9% en promedio. América del Sur crecería en un 2,6%, mientras que Centroamérica y México crecerían en un  3,5% y el Caribe un 7,8%. Panamá crecería un 8,2% manteniéndose como el líder de la región, Belice 6,4%, Costa Rica 3,5%, El Salvador 4,6%, Guatemala 4,0%, Honduras 3,6% y Nicaragua 1,8%.

La activación del sector construcción debido al reinicio de los proyectos suspendidos y las políticas de incentivos fiscales puestas en práctica con la finalidad de proteger a la empresa privada y el empleo, han logrado que la dinámica de inversión se incremente.

Los niveles de importación de bienes y servicios, afectados por el choque tanto de la demanda como de la oferta en 2020, se han equilibrado. Esto ha logrado que la reactivación de la demanda interna, junto con el restablecimiento de la cadena de abastecimiento, al igual que las exportaciones aportaran al crecimiento del PIB, tanto en 2021 como en 2022, con niveles de contribución similares a los de la inversión.

El estudio presentado por la firma KPMG titulado ‘Outlook: conectividad, enfoque en las personas y liderazgo con propósito’, donde se encuestó a más de 1,300 CEO globales sobre sus estrategias y perspectivas en un horizonte de tres años, concluyó que un 58% de los encuestados (de Centroamérica) ve con confianza las perspectivas de crecimiento de la economía global durante los próximos tres años.

Asimismo, un 64% ha identificado como métodos inorgánicos para el crecimiento de su empresa a los joint ventures, alianzas estratégicas, fusiones y adquisiciones, entre otros, y un 87% de los participantes en la encuesta a nivel global declararon estar buscando adquisiciones en los próximos tres años para el crecimiento y transformación de sus negocios.

Por su parte, PageGroup en su más reciente estudio llamado ‘Insights 2021’, que aborda las perspectivas de entre 3,000 líderes de compañías de Brasil, Chile, Colombia, Argentina, Perú, México, Panamá y Centroamérica, advierte que las prioridades de inversión para las compañías en 2021 estarán enfocadas en el desarrollo y la ampliación de sus operaciones (42,7%), así como en la implementación de proyectos de desarrollo tecnológico y digital (28,4%).

Un empujón

Pero para que Centroamérica termine de convertirse en la zona potencia para la expansión de empresas a nivel mundial, es necesario que tenga en cuenta algunos temas, tales como:

Riesgo de sustitución tecnológica del trabajo:

Según el referido estudio de la Cepal, el primer paso para analizar el riesgo de sustitución tecnológica del trabajo consiste en identificar la capacidad de las nuevas tecnologías de reemplazar el trabajo realizado por los seres humanos.

Cabe señalar que los riesgos de sustitución así estimados no necesariamente se harán realidad, dado que eso depende de otros factores (económicos y políticos), más allá de lo estrictamente tecnológico.

Aplicando la metodología de Frey y Osborne (2013), pero ajustada por Weller, Gontero y Campbell (2019), quienes toman en cuenta la segmentación de los mercados laborales de la región, donde los sectores de baja productividad no se ven afectados por los cambios tecnológicos, en promedio, para 12 países de la región, la probabilidad media de sustitución tecnológica es de un 62% con la metodología original de Frey y Osborne (2013) y de un  24% con la metodología ajustada.

Asimismo, mientras que el cálculo según la metodología original indica que alrededor de un 43% de los ocupados enfrentan un alto riesgo de sustitución (probabilidad entre un 70% y un 100%), según la metodología ajustada alrededor de un 16% de ellos se encuentra en esa situación.

Generación de nuevas ocupaciones y nuevos empleos:

La introducción de nuevas tecnologías incentiva la generación de nuevos empleos a través de varios canales, principalmente relacionados de forma directa con las tecnologías y con el incremento de la productividad facilitado por ellas.

Los empleos que surgen como resultado de una relación directa con las nuevas tecnologías pueden ubicarse en ocupaciones que emergen en este contexto o en puestos de trabajo que se generan en ocupaciones preexistentes, pero de alguna manera transformadas por la tecnología.

Teletrabajo y trabajo a distancia:

El reconocimiento de esta modalidad como herramienta para enfrentar la pandemia estimuló la aprobación de leyes para regularla en países como Argentina, Bolivia, Chile, El  Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Otros países emitieron disposiciones especiales, modificando la regulación existente o definiendo estipulaciones para hacer frente a la pandemia. Por ejemplo, Brasil eliminó la obligación de que existiera un acuerdo entre empleador y empleado para pasar a una modalidad de teletrabajo, dando al empleador la facultad discrecional de determinar de manera unilateral la obligación correspondiente.

Para fomentar procesos laborales inclusivos, es necesario adecuar las regulaciones del mercado laboral. Existe un espacio significativo para mejorar la calidad de empleo en plataformas digitales a través de la institucionalidad laboral, sin desaprovechar las ventajas que estos nuevos modelos de negocio suponen para los consumidores y las economías en general.

Políticas fiscales y crediticias de apoyo al aparato productivo:

Otra de las estrategias empleadas por los gobiernos de la región consistió en apoyar el aparato productivo a fin de evitar que la caída de la demanda agregada y los efectos de las medidas de distanciamiento y las restricciones de movilidad provocaran más cierres de empresas y, por consiguiente, una mayor caída de la ocupación.

Estas políticas deben mantenerse o bien ser modificadas en parte para atraer la inversión extranjera.

Innovación y automatización de los procesos productivos:

Para que los países de Centroamérica puedan aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías en la generación de empleos productivos y trabajo decente, y para contener los riesgos relacionados, es preciso cerrar las brechas externas e internas que caracterizan actualmente la introducción de estas tecnologías en los procesos productivos.

Una condición necesaria para el aprovechamiento de las nuevas tecnologías es contar con acceso a estas, con la calidad requerida y a precios accesibles.

Este estudio de la Cepal deja recomendaciones importantes para que la región pueda explotar el potencial que tiene y convertirse en un territorio de expansión de las empresas a nivel global, lo que da claras señales de la viabilidad técnica y operativa para que ello se haga realidad.

Fuente: La Estrella de Panamá.

Renace

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