La mayoría de los accidentes cerebrovasculares relacionados con la fibrilación auricular son evitables mediante detección más temprana y mejor control de la enfermedad.
La fibrilación auricular (FA) es una condición de salud que se manifiesta cuando los latidos del corazón se vuelven irregulares sin ninguna razón aparente y puede estar asociada al incremento de la frecuencia cardiaca o al número de latidos del corazón; es una anormalidad en el ritmo cardiaco que provoca un pulso irregular el cual generalmente es más rápido de lo normal.
Los síntomas de la FA pueden ser no específicos, así que a menudo no se detecta antes de que ocurra la primera complicación, por ejemplo, un accidente cerebrovascular (ACV), por eso, muchos accidentes cerebrovasculares evitables ocurren cada año, conduciendo a miles de muertes prematuras.
En comparación con la población en general, las personas que padecen de fibrilación auricular tienen un riesgo de accidentes cerebrovasculares significativamente mayor, y estos accidentes cerebrovasculares tienden a ser más severos, ocasionar mayor discapacidad y tener desenlaces peores.
Las pulsaciones irregulares en los pacientes con fibrilación auricular los hace vulnerables a la formación de un coágulo sanguíneo en las aurículas que puede viajar hasta el cerebro, resultando potencialmente en un accidente cerebrovascular, popularmente conocido como derrame cerebral.
Padecimientos comunes como la hipertensión, la diabetes y accidentes cerebrovasculares previos, además de pertenecer al rango de edad de más de 75 años, son factores que aumentan el riesgo de un derrame cerebral en personas que padecen fibrilación auricular.
Los pacientes que sufren de esta arritmia cardiaca, tienen un riesgo cinco veces mayor de sufrir un accidente cerebrovascular, en comparación con la población en general - y cerca de una tercera parte de ellos sufrirán un accidente cerebrovascular durante su vida.
Existen algunas medidas para evitar que la carga para los pacientes, sus familias y cuidadores se vuelva pesada y a la vez se podrían evitar un número sustancial de muertes, discapacidades y costos como resultado de los accidentes cerebrovasculares.
Algunas de las recomendaciones son:
Crear y generar conciencia acerca del impacto de la FA y el accidente cerebrovascular relacionado con esta
Diagnóstico temprano y adecuado de la FA
Toma de conciencia en pacientes y personas a su cargo acerca de la FA y su detección
Para muchos pacientes, sobrevivir a un accidente cerebrovascular puede ser peor que morir por su causa; Un ACV a menudo conduce a discapacidad y daños extensos y duraderos para los pacientes.
Las consecuencias de un accidente cerebrovascular pueden devastar no sólo la calidad de vida del paciente, sino también las vidas de sus familiares que, por lo general, se convierten en sus cuidadores.
Fuente. Bayer HealthCare